Lo que dice la ciencia sobre la inteligencia del corazón

Actuar con amor es reconocer tus propias necesidades y comprender cuándo y cómo puedes ayudar.

También es aceptar cuando las cosas están fuera de tu control y dar a las personas el espacio para aprender a nadar por sí mismas.

De hecho, cuando consigues en poner en balance estos procesos consigues en consecuencia una salud emocional. (Obtén más información de este tema en el portal de Raquel Life Coach)

¿Alguna vez has pensado que alimentando el comportamiento de autocompasión de una amiga, no le estás permitiendo crecer y salir a ella misma de es fondo obscuro en el que siente que se encuentra?

El corazón es audaz, “ilógico” e increíblemente sabio. Aunque confiar en él puede ser aterrador a veces, sin duda conduce a opciones más sensatas y lo haces a saltos agigantados.

Audio obtenido de: Soundcloud 

Toma en cuenta lo siguiente:

Tu corazón y cerebro se comunican continuamente y, contrariamente a lo que se cree, el corazón envía más señales al cerebro que las que envía el cerebro al corazón.

El corazón humano está compuesto por un corazón-cerebro con aproximadamente 40,000 neuronas que pueden sentir, aprender y recordar.

No solo influye en el cerebro sino también en la mayoría de los órganos principales del cuerpo y en última instancia determina nuestra calidad de la vida.

Tu intestino también está en comunicación constante con tu cerebro y con sus 100 millones de neuronas, algunos científicos lo llaman “el segundo cerebro“.

Se dice que determina en parte nuestro estado mental y que “una gran parte de nuestras emociones probablemente están influenciadas por los nervios en nuestras entrañas“.

FUENTE: BBC

Ahora, curiosamente, estos dos órganos se comunican con nuestro cerebro límbico (la parte más antigua de nuestro cerebro), no con el neocórtex (la parte más nueva de nuestro cerebro, también responsable del pensamiento racional y analítico).

El cerebro límbico es responsable de todos nuestros sentimientos. También es responsable de todos los comportamientos humanos y de todas nuestras decisiones, pero no tiene capacidad para el lenguaje.

Es por eso que poner nuestros sentimientos en palabras es tan difícil. Es también por eso que cuando tomas una decisión con tu intestino o corazón (es decir, con tu cerebro límbico), se siente bien pero no puedes explicarlo lógicamente.

El cerebro límbico es lo suficientemente poderoso como para conducir conductas que a veces contradicen nuestra comprensión racional de una situación.

Entre los muchos investigadores nos topamos con Simon Senek quien dice en su libro: Comienza con un por qué. Y de acuerdo con el neurocientífico Richard Restak: “cuando obligas a las personas a tomar decisiones solo con la parte racional de su cerebro, casi siempre terminan “pensando demasiado”.

Por el contrario, las decisiones tomadas con el cerebro límbico, las decisiones viscerales, tienden a ser decisiones más rápidas y de mayor calidad.

Eso es lo que sucede cuando escuchas tu instinto.

Y todos hemos tenido ocasiones en las que no pudimos hacerlo y nos dimos cuenta de que nuestro corazón / instinto, en realidad, hablaba primero, aunque nuestra mente hablaba más fuerte.

A veces solo tienes que escuchar esa voz tranquila y quieta; el que está en sintonía con lo que se siente bien, no con lo que parece correcto.

Fuente de Audio: Soundcloud Corazón Holístico

De hecho, Simon Senek sostiene que lo que hicieron sobresalir a grandes líderes como Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, Martin Luther King y Steve Jobs es su capacidad de seguir y guiarse desde sus corazones.

Por supuesto, nuestro cerebro lógico también cumple su propósito. No se trata de cancelarlo completamente.

El cerebro lógico nos ayuda a poner en práctica nuestras sinceras decisiones con pasos concretos y medidos.

Sin embargo, estamos empezando a darnos cuenta de que para llevar una vida coherente y con un propósito, debemos aprender a sintonizar nuestros sentimientos y la sabiduría de nuestros cuerpos también.

Es como aprender a equilibrar el arte y la ciencia, entender que uno no excluye al otro, sino que, como en todo lo que hay en la naturaleza, se complementan.

FUENTE: Obtén más info en www.raquellifecoach.com